Regreso despues de varios meses ausente, para la polémica coloco el siguiente escrito:
….“tiene un gran instinto político, sin embargo, es un personaje de doble personalidad, gran histrión, intransigente, despótico, adoptando actitudes coléricas fingidas la mayoría de las veces. Normalmente adopta poses teatrales que hacen difícil reconocer cuando actúa y cuando está siendo sincero; toma decisiones sorpresivas que confunden a los ministros y funcionarios de alto rango a los que no parece considerar colaboradores, sino más bien empleados que deben obedecer sus ordene. Se considera a sí mismo el guía y salvador del pueblo a tal extremo que pretende, y de hecho lo hace, manejar todas las cosas del país, por insignificantes que parezcan. En opinión de quienes le conocieron de cerca su formación cultural era limitada”.
El entre comillado anterior no se refiere al personaje que se imaginan; no señor, se trata de Rafael Leonidas Trujillo Molina (a) “Chapita” dictador que gobernó a la República Dominicana por treinta años.
RLTM era más bien callado y un atento escucha; mientras que a diferencia de aquel, HRCHF es un charlatán, que muestra poco respeto por sus colaboradores de quienes se burla públicamente, que se ufana de erudito y de ser un ávido lector capaz de devorar un libro de unas 500 páginas en solo una noche. Otro rasgo importante de similitud es la excelente memoria, aquel la ponía de manifiesto recordando los nombres y la fisonomía de las personas, mientras que este la demuestra recitando pasajes completos de cartas y manifiestos del Libertador.
RLTM se definía como autodidacta y se hacía preparar resúmenes de libros y obras que luego comentaba para impresionar a sus interlocutores. De igual manera, quienes conocen HRCHF opinan que este tiene una limitada formación cultural, por lo que no sería de extrañar que las peroratas que dice cuando opina sobre obras de autores de renombre internacional también sean resúmenes que alguien le prepara de antemano y que el hábilmente utiliza para impresionar a sus interlocutores y televidentes.
Otra semejanza notable es su preocupación por las clases sociales más desposeídas, pero mientras Trujillo, aun cuando se convirtió en el hombre más rico de la República Dominicana, tenía un profundo sentido nacionalista. Insertó su país en el siglo XX, sacándolo de la anarquía, el atraso y el abandono, construyó carreteras, viviendas, hospitales, desarrolló la agricultura y levantó el sentido de nación. Por el contrario Chávez, aunque con un verbo de carácter nacionalista, se ha empeñado en dividir la sociedad venezolana y en destruir la economía, al mismo tiempo que sus familiares y amigos se han convertido en ricos potentados ante la mirada complaciente del régimen.
24/08/2009
